Las experiencias terapéuticas avaladas por su eficacia apoyan los programas en los que se facilitan estrategias de ocupación del tiempo libre y del ocio libre de drogas. Para ello se ofrecen actividades recreativas no relacionadas con el alcohol y otras drogas en las que poder acercarse a una manera de disfrutar alternativa al uso de sustancias y poder entrenar la capacidad para decir no ante situaciones de presión social dirigida al consumo.